jueves, 2 de octubre de 2008

'lʌndən

Este fin de semana no he ido a ningún concurso, he estado en Londres por fin, después de aplazar o anular cuatro veces el viaje con perdida de billetes incluida no podía creerme que cogiese el avión. Horas antes de salir los contratiempos presagiaban la quinta anulación pero al final pudimos embarcarnos y mereció la pena. Lo pasamos muy bien. Es una ciudad que invita a vivir la calle, pasear, comer e incluso mear... todo se hace en la calle. El ambiente muy agradable y no llovió. Pudimos llevar a cabo todo el “plan de visitas”. Es una ciudad cómoda pero también cara. Como solo llevábamos equipaje de mano renuncie a mi cámara y en su lugar use la compacta de Carol. Una pena. Si hubiese intuido que era una ciudad tan fotogénica hubiese renunciado a cambiarme de calzoncillos. Aún así me desfogue apretando el gatillo, disparando como los buenos pistoleros, sin elevar nunca el arma por encima de la cintura. La pena es que 35mm de cañón no dan para mucho y mi puntería baja enteros cundo no apunto con mirilla, así que se me escaparon muchas imágenes por falta de angular . De todos modos siempre resulta divertido disparar indiscriminadamente ante el exceso de información, o solo empujado por esa ligera sensación que uno siente al cruzar espacios singulares con sus personajes totalmente integrados formando un uno. Después, observar con detenimiento esas fotos y separar el trigo de la paja es algo que me encanta. Entonces encuentras una foto y esa pequeña fracción de tiempo en que disparaste se multiplica y convirtiéndose en una historia completa, algo que la naturaleza abstracta de la fotografía propicia, mas allá de la propia realidad




2 comentarios:

Manus dijo...

estoy contigo cara carisima,interesante y con mucho movimiento, el cual se refleja en tus fotos. la que mas me gusta es la de las chinas, agarradas de la mano afrontan la tragedia. se les vienen encima las gavinas. y los reflejos de los escaparates enseñando la ciudad siempre me han llamado la atencion. magia

tiogilito dijo...

Es una ciudad geneial para perderse por sus calles, o sentarse en un cafe y dejar pasar el tiempo miarndo a la gente pasar. No te quejes Alberto, que mis viajes a Londres aún son más chungos que los tuyos.